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sábado, 28 de mayo de 2011
La que disparó el cañón


miércoles, 25 de mayo de 2011
lunes, 23 de mayo de 2011
jueves, 19 de mayo de 2011
39 escalones
Sentado en un musichall londinense, Richard Hannay observa actuar al Sr. Memory, quien responde al detalle sobre cualquier pregunta que le haga. De pronto, suena un disparo y estalla una pelea. Yendo hacia la salida, Hannay encuentra a una bella joven."39 escalones" supone una de las mejores obras hitchcockianas rodadas durante la estancia del genial director británico en tierras patrias. La cinta presenta una historia sencilla y efectiva característica del género de espionaje de finales de los treinta. El argumento gira entorno al personaje de Hannay, un hombre que fortuitamente se ve inmerso en un complicado caso de espionaje internacional tras haber ayudado a una joven en apuros; desde un principio la trama consigue atrapar al espectador, la tensión del film se mantiene constante en todo momento del metraje gracias a un estupendo ritmo, fruto de la acción vivida por el protagonista, en este sentido, la aventura nos enmarca a las mil maravillas el particular descenso a los infiernos de su personaje principal. Como apunte cabe destacar el sarcástico humor que evidencia el film en algunos momentos, propio del siempre burlón Alfred Hitchcock.La dirección resulta impecable teniendo en cuenta el año en que la película fue filmada. Los ágiles movimientos de cámara, combinados con algún que otro trucaje (cámara rápida principalmente) y primer plano, nos ofrecen un marco visual atractivo, redondeado eso si, por una estupenda fotografía; acreedora de un magnífico empleo del factor climático (espesa niebla, cielo amenazador…) y del siempre atractivo paisaje escocés. Brilla con luz propia la divertida secuencia en la que Hannay se hace pasar por militar en apoyo a un partido político, así como, la cena transcurrida en casa del granjero durante la huida de Hanney. El reparto cumple a la perfección su trabajo, especialmente Robert Donat que como protagonista aporta una gran credibilidad a la historia. La banda sonora combina partituras orquestales de bastante ritmo, destacando sobre todo la melodía de abertura al espectáculo del Sr. Memory, clave para el desenlace del film. En resumidas cuentas, “39 escalones” se erige como un notable largometraje hitchcockiano, entretenido e interesante para todo buen aficionado al cine clásico.
TÍTULO ORIGINAL
The 39 Steps (The Thirty-nine Steps)
AÑO
1935
DIRECTOR
Alfred Hitchcock
GUIÓN
Charles Bennett, Ian Hay, Alma Reville (Novela: John Buchan)
MÚSICA
Hubert Bath, Jack Beaver, Charles Williams
FOTOGRAFÍA
Bernard Knowles (B&W)
REPARTO
Robert Donat, Madeleine Carroll, Lucie Mannheim, Godfrey Tearle, Peggy Ashcroft, John Laurie, Helen Haye, Wylie Watson
PRODUCTORA
Gaumont British


miércoles, 18 de mayo de 2011
12 hombres sin piedad
Intenso drama judicial acerca de la deliberación de un jurado de "doce hombres justos", en el caso de un joven de baja extracción social, acusado de parricidio, y de la duda razonable que un honesto miembro del jurado se plantea ante el cúmulo de pruebas y hechos incriminatorios aportados por el fiscal.Henry Fonda, en una de las mejores interpretaciones de su carrera, interpreta al sereno e íntegro jurado nº 8, que acometerá, cual heroico y moderno Don Quijote, la difícil misión de razonar con los once miembros restantes del jurado, el deber y la responsabilidad de actuar con honestidad, revisando bajo otra óptica, todas y cada una de las pruebas y testimonios, con objeto de convencerles de que existe una duda razonable, y que éste es suficiente motivo para cambiar sus iniciales y precipitados veredictos. El film, que supone la opera prima de Sidney Lumet, no se molesta en ocultar los orígenes teatrales de la obra, aprovechando el espacio cerrado de la sala de deliberaciones, para incrementar su sudorosa y claustrofóbica intensidad.Los doce intérpretes dan lo mejor de sí mismos en esta obra de soberbias caracterizaciones, destacando entre todas la ya comentada de Fonda, la de Lee J. Cobb, como el beligerante, amargado y feroz jurado nº 3, la de Martin Balsam en el papel del pusilánime presidente del jurado, E.G.Marshall, como el frío y analítico jurado nº 4, Ed Begley, como el intolerante jurado nº 10, Joseph Sweeney como el anciano y perspicaz jurado nº 9 y Jack Warden, como el superficial y agresivo jurado nº 7.Todos están magistrales en sus anónimos papeles, en este enfrentamiento por conseguir un veredicto de unanimidad, en una obra, donde lo que en realidad se juzga es la intolerancia, los prejuicios étnicos, generacionales y los de clase social, oponiendo a estas lacras, la sencillez y majestad de la razón, expresada a través de la serenidad del diálogo y la palabra.


martes, 17 de mayo de 2011
Vértigo
La incógnita es la solución más simple en la intriga. Hitchcock lo sabe y, además, esa incógnita no le interesa. La desprecia y vapulea. La resuelve a mitad de película y la desvela mucho antes del final del metraje. La emplea como recurso para engancharnos y, una vez nos tiene bien agarrados, nos introduce en un clima de ensueño fantasmagórico que en esta película, como siempre he defendido, trata realmente sobre el tiempo. Sobre lo extraño que es el tiempo, el pasado. Sobre los muertos y su influencia en el presente. El tiempo es el elemento más aterrador y desconocido al que nos enfrentamos quizás por ser, a su vez, el más cotidiano. La intensidad de las imágenes de Hitchcock tiene que ver con el clima que genera, con el hálito de sueño enajenado que todo lo envuelve, no en su incógnita ni en su final sorpresa; no es su objetivo, por lo que no creo que se pueda valorar esta película por su verosimilitud (salvo que exijas verosimilitud siempre en el cine, cosa que no creo que haga nadie). Vértigo no es menos verosímil que Saw. Ambas son tramposas, la diferencia es que Saw se apoya en la incógnita y en la sorpresa como recurso único. Por lo demás, como Saw, Vértigo hace aguas por todas partes en su historia. Pero en Vértigo la historia interesa como introducción ya que el resto es mucho más que una película de misterio, pero sin dejar de ser una gran película de misterio. Y ahí está la tremenda virtud de esta cinta. Y es que siendo una de las películas más entretenidas de Hitchcock, con uno de los planteamientos más colosales (y seductores) de la historia del cine, es a su vez una de las más personales (si no la que más). Luego el componente de manipulación del otro (un tipo claro de frustración sexual que lleva a ser incapaz de compartir, a tratar al otro como un objeto, un mero instrumento para cubrir así carencias) le da a la cinta una dimensión de declaración íntima y de volcar los demonios interiores que la convierten en una película mucho más extraña de lo que puede parecer a priori.


domingo, 15 de mayo de 2011
Estreno
Hoy estrenamos una nueva sección acerca de la HISTORIA DEL CINE ESPAÑOL en este blog.


sábado, 14 de mayo de 2011
miércoles, 11 de mayo de 2011
Duelo entre desiguales
Un tranvía llamado deseo es una producción de la Warner, realizada por Elia Kazan. Se basa en la obra de teatro "A Streetcar Named Desire" (1947), de Tennesse Williams, adaptada por éste y Oscar Soul. Se rodó en LA (CA), Nueva Orleans (Louisiana) y los Warner Studios (Burbank, CA), con un presupuesto de 2 M dólares. Nominada a 12 Oscar, obtuvo 4. El productor fue Charles K. Feldman y el estreno se celebró el 18-IX-1951 (EEUU).La acción tiene lugar en el barrio francés de Nueva Orleans, en 1946/47, a lo largo de unos 6 meses. Narra la historia de Blanche DuBois (Vivien Leigh), que visita a su hermana menor Stella (Kim Hunter), casada con Stanley Kowalski (Marlon Brando). Blanche es frágil, necesita cariño y ternura, ha vivido experiencias amargas, tiene unos 40 años y oculta un pasado oscuro. Stanley es un trabajador manual, rudo, grosero, violento, machista y maltratador, que necesita ser el jefe de su grupo de amigos.La película desarrolla un drama psicológico centrado en el enfrentamiento entre Blanche y Stan, que se despliega gradualmente a aprtir del interés de éste por la pérdida de la antigua finca rural, Belle Reve, de la familia DuBois, sus pretensiones de aceder a la propiedad de una parte de la misma, el desprecio instintitvo que siente por la fragiidad y las formas delicadas, su temperamento violento, acentuado por el alcohol, su presuntuoso machismo barriobajero, asociado a violencia de género (esposa, Blance, etc.), la necsidad psicológica de ser el jefe de los que le rodean, de mantener sometida a la mujer y de ser admirado por su fueza física y su atractivo sexual. El perifl psicológico de Stan correspondde al de una persona atormentada por su participación en la IIGM y dificultades de adaptación y equilibrio. Padece un síndrome de inseguridad que le impone conductas de dominación y sadismo. Blanche oculta una profunda frustración, varios fracasos sentimentales, un pasado promiscuo y un miedo enfermizo a la muerte y a la enfermedad. La batalla entre los dos personajes permite el lucimiento interpretativo de un joven Brando de gran magnetismo. Vivien Leigh borda el papel de víctima no inocente, en el límmite de la cordura y de su autonomía personal. La tensión entre ambos es verbal, emocional, instintiva, física y siniestra.La música consta de 15 temas jazzísticos, a los que añade un fragmento lírico de cuerdas que acompaña la confesión de Blanche a Stella. La fotografía hace uso de tomas largas, encuadres fijos prolongados y movimientos de notable expresividad. El guión acorta los diálogos teatrales y los combina con imágenes de gran potencia visual. Las interpretaciones de Brando y Leigh, apoyadas por las de Hunter y Malden, conforman un espectáculo soberbio y emocionante. La dirección crea una obra de actores, memorable e imprescindible.
La película por motivos de censura no hace referencia al hecho de que Blanche sorprendió a su marido acostado con otro hombre y que pregonó el incidente con encono, lo que provocó el suicidio del mismo. Omite que Blanche llega a Nueva Orleans después de haber sido expulsada del colegio donde impartía clases de lengua y litertura, por corrupción de menores, al haberse probado que sedujo a un alumno de 17 años. No se incluye la escena de la violación de Blanche por Stan. En la novela Stan sale indemne del duelo con Blanche, pero en el cine es objeto de sanción.


Bajos fondos
La actitud de E. Kazan durante la “caza de brujas” del senador Mc Carthy fue sencillamente canallesca, pero aun aceptando la teoría de que Kazan rodó “La ley del silencio” como una justificación a su conducta delatora, el film emerge como la obra maestra de su autor y como uno de los mejores de la década de los cincuenta.Film duro, de una tensión dramática implacable, sin embargo no renuncia a momentos bellísimos de un lirismo arrebatador. A caballo entre el film de denuncia y el melodrama social, “La ley del silencio” retrata con crudeza los bajos fondos de los muelles de Nueva York y el control que sobre los mismos tenían los sindicatos del crimen, pero por encima de todo nos habla de seres humanos, perdedores que buscan su redención y un lugar bajo el sol. El Terry Malloy de Brando y la Eddie Doyle de Eva Marie Saint son dos seres que intentan sobrevivir al desarraigo, al fracaso, y a la desesperación. Como alguien dijo “su amor nace de dos soledades compartidas que crece en un medio hostil”, y que camina hacia la toma de conciencia de él y al perdón, a través del amor, de ella. Kazan con su magistral dirección nos ofrece una extraordinaria película que se sustenta en la fuerza de la historia, basada en un hecho real, en un excelente guión, y en una extraordinaria dirección de actores, todos ellos maravillosos, recompensada con nominaciones a los Oscar para Lee J. Coob, R. Steiger y K. Malden, y con la estatuilla para Eva Marie Saint (actriz secundaria) -en su brillante debut en el cine- y para Marlon Brando (actor principal) como justo premio a la que probablemente sea la mejor interpretación que jamás ningún actor ha plasmado en una pantalla de cine. La sublime secuencia de Brando hablando con su hermano (Steiger) en el coche, o algunas de las secuencias pudorosamente intimistas entre Brando y Eva Marie Saint en las que el actor alcanza niveles insuperables son suficiente argumento para corroborar tal afirmación. La brillante fotografía en blanco y negro de B. Kaufmann y la espléndida partitura de L. Bernstein, colaboran a hacer de “La ley del silencio” una obra maestra incontestable del cine.


Capote
No es totalmente un biopic al uso. “Capote” narra el proceso de creación de una de las novelas más significativas del siglo XX. Combinó el estilo periodístico con el literario y marcó un antes y un después como sucede con las grandes obras. Una obra de la que Truman Capote no se recuperaría y marcaría su vida hasta su muerte. Tampoco es un mero docudrama de como se escribió “A sangre fría”. Creo que profundiza mucho más en las consecuencias para la autor como para los asesinos. Como el propio Capote dijo “No murieron cuatro personas en aquel crimen; fueron seis”, aunque yo diría que con el paso de los años fueron siete. “Capote” se centra en la relación que mantiene el autor con los asesinos para retratarlos en su novela, en especial con Perry Smith (Clifton Collins Jr.). Truman cruza la línea que separa al espectador del intruso y se involucra profundamente tanto en las vidas de las victimas como de sus verdugos.Lo que destaca de “Capote” de manera unánime se podría decir es la interpretación Philip Seymour Hoffman. La mejor del 2005. Un gran actor secundario que pedía a gritos un papel principal como este y no falla. Philip Seymour Hoffman no sólo borda su interpretación, se convierte en el mismísimo Truman Capote. No sólo es fachada, también desarrolla el trauma interior del autor. “Capote” refleja la excentricidad, egolatría, manipulación, pluma, falsedad, alcoholismo, locura y genialidad de uno de los escritores americanos más significativos. De reinona de las fiestas de sociedad a perra mentirosa en la penitenciaria. De interesado cronista de un crimen a post-participe del mismo y verdugo/salvador de los propios asesinos.Bennett Miller dirige de manera correctísima y académica. Aunque a “Capote” le falta ese punto para perdurar y rematar la faena. Resulta fría y distante en los momentos en los que tendría que ser cercana y estremecedora. Hubiese quedado mejor combinando más el proceso del autor con el que lo propicia. El de ficción y realidad.


Quien ha contemplado la belleza...
Película polémica como pocas, “Muerte en Venecia” siempre ha sido fuente de discusión entre los cinéfilos de todo el mundo. Desde quien la considera una obra maestra absoluta y la obra cumbre de Visconti, hasta quien opina que es un film fallido del maestro milanés, decadente y de un esteticismo afectado que lastra negativamente el film. En cualquier caso “Muerte en Venecia” es sin ningún genero de dudas un film fascinante y se hace muy difícil, por no decir imposible, olvidar la serena belleza de sus imágenes bañadas en la sublime música del Adagietto de la 5ª Sinfonía de G. Mahler.La fuerza poética que destila cada uno de sus planos no ha perdido nada de su fuerza visual con el paso de los años, y son el reflejo perfecto de la fusión de los universos Manniano, Viscontiano y Mahleriano, tres mundos distintos y a la vez complementarios. Nadie podía filmar la búsqueda de la belleza absoluta salvo un director con el legado cultural y el genio creador que poseía Visconti Duque de Modrone, obsesionado en la constante búsqueda de la “belleza de lo sublime”, y que baña el film de una pátina de melancolía y de un cierto fatalismo de espíritu por un mundo que se derrumba.Una forma de entender el cine basada en una puesta en escena brillante y barroca, una ambientación perfecta que roza la obsesión y una técnica impecable, hacen del cine del maestro milanés una experiencia vital inigualable. Probablemente uno de los mejores directores de actores de toda la historia del cine es obligado hablar de la maravillosa, y poco recompensada, interpretación de Dirk Bogarde impagable en su papel del compositor Gustav von Aschenbach “alter ego” del propio Gustav Mahler, que busca en Venecia la paz de espíritu y donde encontrará al joven Tadzio, encarnación de la belleza física, por quien se sentirá irremediablemente atraído, que le inspirará nuevos deseos de vivir y renovados anhelos de creación artística, y que sin embargo acabará por llevarlo a la muerte en una de las secuencias más sublimes, fascinantes y misteriosas de la historia del cine, mientras contempla como Tadzio, que dirige su mirada hacia el, señala con el dedo un punto perdido en el horizonte.En fin, un film asombroso, sublime, testamento fílmico de un artista que no encajaba con el siglo que le toco vivir y cuyo espíritu se podría resumir en la frase que Visconti deseaba que fuese el eslogan promocional del film.....”Quien ha contemplado la belleza con sus propios ojos está consagrado ya a la muerte”.


Carol y Jerry se enfrentan en el mundo de los negocios



Odisea de la humanidad



domingo, 8 de mayo de 2011
UN NIÑO GRANDE

DIRECTOR
Robert Zemeckis
GUIÓN
Eric Roth (Novela: Winston Groom)
MÚSICA
Alan Silvestri
FOTOGRAFÍA
Don Burgess
REPARTO
Tom Hanks, Robin Wright Penn, Gary Sinise, Mykelti Williamson, Sally Field, Rebecca Williams, Michael Conner Humphreys, Harold G. Herthum, Haley Joel Osment, George Kelly, Bob Penny, John Randall, Sam Anderson, Margo Moorer, Ione M. Telech, Christine Seabrook
PRODUCTORA
Paramount Pictures
PREMIOS
1994: 6 Oscars: incluyendo mejor película, director, actor (Tom Hanks). 13 nominaciones1994: 3 Globos de Oro: Mejor película: Drama, director, actor drama (Hanks). 7 nominaciones1994: BAFTA: Mejores efectos visuales. 8 nominaciones1994: 3 premios National Board of Review: Mejor película, actor, actor de reparto (Sinise)


La culpa no la tuvo Norman Bates



Vida Personal



Norman Bates



El estigma de Perkins



FILMOGRAFÍA DE PERKINS (III)

Otras películas de interés protagonizadas por Anthony Perkins en los años 70 fueron "El juez de la horca" (1972) de John Huston, y "Asesinato en el Oriente Express" (1974), una estimable adaptación de la obra de Agatha Christie realizada por Sidney Lumet.
También dio rienda suelta a su escritura al redactar el guión de la película "El fin de Sheila" (1973), dirigida por Herbert Ross. Perkins no aparecía como actor.
En los años 80 retomó el personaje de Norman Bates en las secuelas "Psicosis 2" (1983), dirigida por Richard Franklyn y escrita por Tom Holland, y "Psicosis 3" (1986), un film realizado por el propio Anthony Perkins.
Posteriormente apareció en otros títulos olvidables como "Al borde de la locura" (1988), sobre el personaje del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde, o la española "Los gusanos no llevan bufanda" (1991), dirigida por Javier Elorrieta.


Filmografía de Perkins (II)



Filmografía de Perkins (I)

Por su actuación en "La gran prueba" fue recompensado con una nominación al Oscar como mejor actor secundario. La estatuilla fue a parar a manos de Anthony Quinn por su interpretación en la película de Vincente Minnelli "El loco del pelo rojo".


1953: debut de Anthony

Durante toda la segunda parte de la década de los 50 Perkins continuó su carrera confiriendo a sus personajes una nota neurótica y extraña que culminaría con su interpretación en la referida película del maestro Hitchcock.


ANTHONY PERKINS


sábado, 7 de mayo de 2011
La vida privada de Elizabeth y Essex

DIRECTOR
Michael Curtiz
GUIÓN
Norman Reilly Raine & Aeneas MacKenzie (Obra: Maxwell Anderson)
MÚSICA
Erich Wolfgang Korngold
FOTOGRAFÍA
Sol Polito & W. Howard Green
REPARTO
Bette Davis, Errol Flynn, Olivia de Havilland, Donald Crisp, Vincent Price, Henry Daniell, Alan Hale, Leo G. Carroll, Robert Warwick, Nanette Fabray
PRODUCTORA
Warner Bros. Pictures
PREMIOS
1939: 5 nominaciones al Oscar: fotografía, banda sonora, dir. artística, sonido, ef. especiales


Con la muerte en los talones

TÍTULO ORIGINAL: North by Northwest - AÑO: 1959
DIRECTOR
Alfred Hitchcock
GUIÓN
Ernest Lehman
MÚSICA
Bernard Herrmann
FOTOGRAFÍA
Robert Burks
REPARTO
Cary Grant, Eva Marie Saint, James Mason, Martin Landau, Leo G. Carroll, Josephine Hutchinson, Philip Ober, Edward Platt, Adam Williams, Jessie Royce Landis, Alfred Hitchcock
PRODUCTORA
Metro-Goldwyn-Mayer
PREMIOS
1959: 3 nominaciones al Oscar: Mejor guión, montaje, dirección artística


Se cumplen 50 años de la muerte de Gary Cooper

Tan sólo 60 años separan los meses de mayo en los que nació y murió Gary Cooper. A pesar de su corta pero intensa y turbulenta vida privada, el elegante mito logró simbolizar los ideales americanos de la época dorada de Hollywood a través de sus inolvidables papeles.
Personajes rebosantes de confianza, independencia y honestidad, marcaron una carrera que dejó más de cien películas. Como en el secreto de vivir, donde por interpretar al ingenuo e idealista Longfellow Deeds de Frank Capra logró su primera nominación al Oscar.
También El sargento York, el pacifista que se convirtió en héroe de la Primera Guerra Mundial y que le valió su primera estatuilla en 1941. Les siguen Juan Nadie, su segunda colaboración con Capra, con la que comenzó su etapa de mayor esplendor y Por quién doblan las campanas, adaptación de la obra de su amigo Ernst Hemingway, que le supuso su tercera nominación consecutiva al mejor actor.


jueves, 5 de mayo de 2011
Sucedió una noche

DIRECTOR
Frank Capra
GUIÓN
Robert Riskin (Historia: Samuel Hopkins Adams)
MÚSICA
Louis Silvers
FOTOGRAFÍA
Joseph Walker (B&W)
REPARTO
Clark Gable, Claudette Colbert, Walter Connolly, Roscoe Karns, Jameson Thomas, Ward Bond, Eddy Chandler, Arthur Hoyt, Alan Hale
PRODUCTORA
Columbia Pictures
PREMIOS
1934: 5 Oscars: Película, director, actor (Clark Gable), actriz (Colbert), guión adaptado


Lawrence Olivier

Aunque Laurence Olivier interpretó a algunos de los héroes militares británicos más intrépidos, desde Lord Nelson hasta Enrique V, fue, sin embargo, en la vida real donde tuvo que desempeñar su papel más arriesgado.
Un caballero en el servicio secreto
Acusado en ocasiones de falta de patriotismo por permanecer en Hollywood mientras los británicos sufrían los rigores de la contienda, la nueva biografía revela que el mítico actor trabajó para los servicios secretos británicos en EE UU arriesgándose a ser detenido o, incluso, asesinado.
Reclutado en 1940, a instancias del mismísimo primer ministro británico de la época, Winston Churchill, su misión era contribuir a recabar apoyos para la causa contra la Alemania hitleriana de unos EEUU no muy proclives a entrar en guerra en los primeros momentos del conflicto.
Con espías nazis en cada esquina, Olivier corría muchos riesgos al llevar a cabo esas actividades, destaca la biografía, escrita por Michael Munn, que se basa en conversaciones mantenidas con el actor entre 1972 y 1981, además de en entrevistas a amigos y actores y directores que trabajaron con él.
"Larry podía haber sido acusado de espionaje. Esto suena absurdo ahora, pero antes de entrar en guerra, EE UU no toleraba la presencia de agentes extranjeros. Así que podían haberlo detenido. Y lo que es peor, si los espías alemanes se hubieran dado cuenta de lo que hacía, estoy seguro de que habrían ido tras él", afirma el también actor David Niven.


Mary Poppins

DIRECTOR
Robert Stevenson
GUIÓN
Bill Walsh & Don DaGradi (Historia: P.L. Travers)
MÚSICA
Richard M. Sherman & Robert B. Sherman
FOTOGRAFÍA
Edward Colman
REPARTO
Julie Andrews, Dick van Dyke, David Tomlinson, Glynis Johns, Ed Wynn, Hermione Baddeley, Karen Dotrice, Elsa Lanchester, Arthur Treacher, Reginald Owen, Matthew Garber
PRODUCTORA
Walt Disney
PREMIOS
1964: 5 Oscars: Actriz (Julie Andrews), canción, bso, montaje, efectos visuales. 13 nominaciones


martes, 3 de mayo de 2011
Ninotchka

DIRECTOR
Ernst Lubitsch
GUIÓN
Charles Brackett, Billy Wilder, Walter Reisch (Historia: Melchior Lengyel)
MÚSICA
Werner R. Heymann
FOTOGRAFÍA
William Daniels (AKA William H. Daniels) (B&W)
REPARTO
Greta Garbo, Melvyn Douglas, Bela Lugosi, Ina Claire, Sig Ruman, Felix Bressart, Alexander Granach, Rolfe Sedan, Gregory Gaye, Edwin Maxwell, Richard Carle
PRODUCTORA
Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)
PREMIOS
1939: 4 nominaciones al Oscar: Mejor película, actriz (Greta Garbo), argumento, guión


lunes, 2 de mayo de 2011
Gregory Peck

Este pasado mes de abril se cumplió el 95 aniversario de su nacimiento, y aún nos es fácil recordar a este gran actor en algunas de las mejores películas en las que intervino, como Mi desconfiada esposa, junto a Lauren Bacall, Arabesco, con Sofia Loren, o El cabo del terror. Este maratón de películas comenzará con la emisión de Yo fui Premio Donostia: Gregory Peck, una pieza de producción propia en la que se recuerda el galardón que le otorgó el Festival de cine de San Sebastián en 1990 como homenaje a toda su carrera.
Gregory Peck nació el 5 de abril de 1916 en La Jolla, California. De niño su abuela le llevaba al cine todas las semanas y así muy pronto nació su deseo de convertirse en actor. En 1942 debutó en los escenarios de Broadway y un año después ya estaba en Hollywood rodando su primera película, Días de Gloria.
Trabajó a las órdenes de los mejores directores del Hollywood clásico como Alfred Hitchcock, Robert Mulligan, Vincente Minelli, Elia Kazan, Henry King o Raoul Walsh y solía interpretar a personajes que encarnaban las virtudes americanas más sencillas, como hizo en El despertar, o que tenían profundas convicciones éticas y morales, como el inolvidable Atticus Finch de Matar a un ruiseñor, por el que ganó el Oscar al mejor actor en 1963. Pero también se le recuerda por los pocos personajes que hizo de malo, como el de Lewt McCanls de Duelo al sol, o el siniestro doctor Mengele de Los niños del Brasil.
Gregory Peck murió el 12 de junio de 2003 en Los Ángeles añorando siempre la época dorada de Hollywood en la que durante tantos años trabajó y triunfó. “En una ocasión hice una película con Ava Gardner y cuando caminábamos por los decorados del estudio para ir a almorzar, todos los que allí trabajaban, desde los ejecutivos a los operarios, se paraban para ver caminar a Ava. Me parece que aquellos tiempos eran más divertidos”.


Al servicio de las damas

My Man Godfrey (1936) es una alocada chica de alta sociedad, su hermana y sus ricos amigos, están jugando a un carroñero juego de caza en el que deben recoger todo tipo de desechos, incluyendo un vagabundo. En un lugar del East River, en el que viven varias víctimas de la depresión, encuentran a Godfrey. Este curioso personaje acompaña a las hermanas hasta la fiesta, donde ofrece un animado discruso acerca de la irreverencia del juego. Tras el discurso, el vagabundo acepta trabajar como mayordomo en la casa familiar. En realidad, Godfrey esconde un secreto sobre su pasado...
DIRECTOR
Gregory La Cava
GUIÓN
Eric Hatch & Morrie Ryskind (Novela: Eric Hatch)
MÚSICA
Charles Previn
FOTOGRAFÍA
Ted Tetzlaff
REPARTO
William Powell, Carole Lombard, Gail Patrick, Alice Brady, Eugene Pallette, Alan Mowbray, Jean Dixon
PRODUCTORA
Universal Pictures
PREMIOS
1936: 6 nominaciones Oscar, incluyendo actor (Powell), actriz (Lombard), actor sec. (Auer)


Burt Lancaster




