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Mostrando entradas con la etiqueta Katharine Hepburn. Mostrar todas las entradas
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martes, 17 de julio de 2012

De repente, el último verano

Basado en una novela del magnífico escritor, alcohólico, gay y depresivo Tennesee Williams ("un tranvia llamado deseo", "la gata sobre el tejado de zinc", etc...), escrito después de que su hermana Rose, afectada de esquizofrenia paranoide, fuera lobotomizada con permiso de sus padres al no responder a los tratamientos farmacológicos. Tennesse jamás perdonó tal hecho a sus padres y las consecuencias que supuso, ya que Rose quedó idiotizada para el resto de su vida.

En 1959 el director Joseph Leo Mankiewizc ("La condesa descalza", "Eva al desnudo", "Carta a tres esposas", "La huella"), otro personaje controvertido de Hollywwod tuvo la idea de convertirla en película y quiso contar para ello con nada menos que Monty Cliff, Elisabeth Taylor y Katharine Hepburn.

En el propio guión del film participó Tennesee, conviertiéndose este en un guión oscuro, retorcido, enrevesado y poético.

Mankiewizc, como sabemos, es un gran director de actores, no en balde sabe rodearse de los mejores, especialmnete de actrices de gran caracter, y aquí el lucimineto de la gran Liz Taylor es espectacular. Seria algo así como la joven sobrina del personaje de Katharine Hepburn, ingresada en un psiquiatrico preparandose para que un Monty Cliff neurocirujano y enamorado de ella solo al verla tenga que operarla. Sebastian, su primo, falleció el último verano, para desdicha de su delirante madre(Katharina Hepburn). El conflicto de Edipo, pero al revés, es decir, adoración extrema de una madre por su hijo está llevado al extremo y la interpretación de burgesa delirante de Hepburn es genial. Todos esos elementos, una preciosa fotografia en B/N, unas imágenes que hablan por sí mismas, especialmente en el tremendo desenlace donde nos entermanos de como fue la muerte del no tan maravilloso Sebastian, el papel que jugó su madre, etc.. hacen del film una obra extraña y francamente interesante de ver.

TÍTULO ORIGINAL Suddenly, Last Summer
AÑO 1959




DIRECTOR Joseph L. Mankiewicz
GUIÓN Tennessee Williams, Gore Vidal (Teatro: Tennessee Williams)
MÚSICA Buxton Orr & Malcom Arnold
FOTOGRAFÍA Jack Hildyard (B&W)
REPARTO Elizabeth Taylor, Montgomery Clift, Katharine Hepburn, Albert Dekker, Mercedes McCambridge, Gary Raymond, Joan Young
PRODUCTORA Columbia Pictures presents a Sam Spiegel production
PREMIOS 1959: 3 nominaciones al Oscar: actriz (Taylor), actriz (Hepburn), dirección artística (B&N)
1959: Premios David di Donatello: Plato dorado (Elizabeth Taylor)


SINOPSIS En la Nueva Orleans de 1937, una rica viuda, la señora Venable, ofrece al doctor Cukrowicz los fondos para crear un hospital a condición de que practique una lobotomía a su sobrina Catherine. La señora Venable se encuentra perturbada por la reciente muerte en Europa de su hijo Sebastian, con quien solía viajar todos los veranos, salvo el último, en el que Sebastian prefirió llevar como acompañante a su prima Catherine.
CRÍTICAS ----------------------------------------
Quizá crea usted que lo peor que puede pasar en verano es que su hija se haga un piercing en una parte del cuerpo que usted no ha visto nunca, o que le den la condicional al coreógrafo de Georgie Dann. Error. Porque fue precisamente un verano, concretamente el pasado (que no "último"; ¿qué pasa, señor traductor, que aprendió con "El inglés con 1000 palabras" y "last" era la 1001?), cuando la repentina muerte de Sebastian, el protagonista ausente de este melodrama, lleva a su madre y a su prima al otro lado del borde de la locura. La madre es una loca simpática que quiera preservar el buen nombre de su hijo haciendo que a la prima, una loca peligrosa, le hagan una lobotomía; pero un buen doctor pregunta primero y corta después. La película es intensa, sofisticada, turbia y teatral, y apabulla desde los títulos de crédito al comprobar la cantidad de talento que reúne: guión de Tennessee Williams y Gore Vidal sobre la obra homónima del primero, dirección a cargo de Joseph L. Mankiewicz, el más ingenioso cineasta de Hollywood, e interpretaciones de Elizabeth Taylor, Katherine Hepburn y Montgomery Clift. Con todo, lo mejor es el final, en el que se desvelan las razones y el modo en que murió Sebastian (¿una pista? Pier Paolo meets Grenouille) en una secuencia tan surrealista como potente. Una buena muestra de cómo entendía Hollywood el cine hace medio siglo. No hay coches, explosiones, orcos, robots, efectos especiales, matrices ni apenas acción, pero sí inteligencia, ironía, elegancia, sexo soterrado y violencia insinuada. Entonces era más que suficiente; hoy no se estrenaría ni en Sundance. ----------------------------------------
"El maestro Mankiewicz adapta el torturado mundo de Williams y crea una película absorbente y modélica, angustiosa y bellísima. Un filme duro, casi brutal, de inesperado desenlace. Una absoluta obra maestra" (Miguel Ángel Palomo: Diario El País)
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sábado, 24 de marzo de 2012

La fiera de mi niña

¿Alguien puede imaginar un argumento más disparatado que un antropólogo tímido y una dama de la alta sociedad absolutamente loca buscando un leopardo perdido al que tienen que cantar una canción absurda para que no les ataque? Y sin embargo, Howard Hawks consigue exponer esta historia con una naturalidad y realismo sorprendentes, en el máximo exponente de la llamada 'screwball comedy', es decir la comedia enloquecida.
La gestación del proyecto no pudo empezar con mejor pie, pues los guionistas, Hagar Wilde y Dudley Nichols, conectaron especialmente y por lo visto se sintieron especialmente inspirados durante el proceso de escritura. Tanto es así que acabaron rellenando un guión de doscientas dos páginas, lo que habría derivado en tres horas y veinte minutos, por lo que lógicamente, hubo que recortar. Dudley Nichols, guionista de La diligencia, y otros títulos de John Ford, declaró que se había inspirado en la relación que el propio Ford había tenido con la actriz Katharine Hepburn, durante el rodaje de María Estuardo. El guión encandiló al director Howard Hawks y a la actriz Katharine Hepburn, que fueron quienes convencieron a los directivos de RKO de que dieran luz verde al proyecto.
Y es que precisamente, un guión de hierro es la principal característica de la screwball comedy, que acumula personajes variopintos y estrafalarios cuyas relaciones e interacciones derivan en direcciones inesperadas. La fiera de mi niña es un ejemplo de ágiles e ingeniosos diálogos y de secundarios inolvidables, por eso es uno de los grandes exponentes del género, con otros títulos como la hilarante Ser o no ser, del maestro Lubitsch. Por desgracia, ésta no es la tónica dominante en la comedia moderna.
Como es bien sabido, el film está protagonizado por el apocado y despistado paleontólogo David Huxley, a punto de acabar la reconstrucción de un esqueleto de brontosaurio, en el museo para el que trabaja. A punto de casarse con su secretaria, un día David acude a jugar al golf con el abogado de una anciana millonaria, posible mecenas del museo. Durante el partido, David conocerá a Susan Vance, atractiva muchacha de la alta sociedad que le abolla el coche, y a partir de ese momento le manipula de forma caprichosa, llegando a embaucarle para cuidar a un leopardo que atiende al nombre de Baby.
Katharine Hepburn tenía un especial interés en protagonizar el film, pues hasta ese momento la estrella de dramones como Mujercitas apenas había rodado comedias, excepto algún título como La gran aventura de Silvia, junto a Cary Grant. Cuando empezó los ensayos, sacaba de quicio al director, porque en todo momento se prodigaba en muecas y gestos supuestamente graciosos. Hawks se tomó mucho tiempo convenciéndola de que la comedia se debe tomar muy en serio, porque para hacer reir, los actores deben comportarse con naturalidad y seriedad. Para ayudarla a ensayar, contrató a un equipo de actores, veteranos del vodevil.
Más experiencia en comedia tenía el protagonista masculino, Cary Grant, que se movía como pez en el agua en el género, estaba considerado una estrella de la comedia y acababa de triunfar en las taquillas con La pícara puritana, del especialista Leo McCarey. Hawks quedó tan contento con su trabajo, que volvería a contratarle para otros títulos inolvidables: Sólo los ángeles tienen alas, Luna nueva, La novia era él y Me siento rejuvenecer.
La influencia de La fiera de mi niña en las comedias posteriores es tan grande que casi podemos hablar de un subgénero de películas que imitan al milímetro el esquema del argumento. Sirvan como ejemplo varias películas de chica loca y hombre tímido. Por ejemplo, algunas del propio Hawks, como Gran bola de fuego y Su juego favorito, pero también otras más recientes, como Algo salvaje, Cita a ciegas y la única imitación reconocida, ¿Qué me pasa, doctor?, homenaje sentido del cinéfilo Peter Bogdanovich a la screwball comedy. En una entrevista de Bogdanovich con Howard Hawks, éste último le agradece el tributo, pero también le dedica un pequeño reproche. "Tu único error ha sido reconocer abiertamente que me has copiado la idea a mí. Yo he quedado como el inventor de todo esto porque nunca le he contado a nadie a quien le copié yo la idea", respondía el siempre ingenioso Hawks. 

Año de producción: 1938
País: EE.UU.

Dirección: Howard Hawks

Música: Roy Webb

Fotografía: Russell Metty